A mediados de los ochenta, una escuela de ventanales con persianas en madera, grandes y de color verde, entre ellas se deslizaban hilos de sol, los que pasaban entre las hojas de las palmas que se mecían con el viento…, el vuelo de las palomas acompañaban las lecciones, los niños eran niños, las niñas eran niñas, …
… la inocencia infantil atrapando imágenes en “la flor del camino”, en el “ángelus”…, “qué de rosas Platero se ha desbordado el cielo…” de Juan Ramón Jiménez, o buscando a Georgina con el tonto de Rafael…, “Geooorgiinaaaa…, dónde estás que no te oigo Georgina?, estos últimos de la mano de Rafael Alberti; por estos años, a comienzos de los ochenta, nace la Biblioteca Infantil Juan Sábalo en la Universidad Surcolombiana, su gestora es Cecilia Repizo y con ella vendrá un hombre naranja, Leopoldo Berdella de la Espriella (Q.E.P.D.), por este primer sitio pensado para la lectura de los niños pasarán Luis Darío Bernal, Luis Liévano, Jairo Aníbal Niño, Evelio José Diago y entre muchos ilustres narradores para niños y jovencitos pasó también el Premio Ibbi por sus ilustraciones, Alekos.
Desde cada uno se van tejiendo nuevas palabras, nuevas maneras de trabajar el libro y la creación con los niños en nuestras escuelas, con Silvia Portorrico, argentina en Fundalectura, conocimos a Gianni Rodari y su Gramática de la Fantasía.
que alegria que pof fin entro a su blog, no se si se acuerda de mi, en mis escritos hay una que otra foto mia por si “las moscas”.
insisto en que es hermoso su proyecto y lo que hace con los niños, lo vinculo para leerle más seguido y leer lo que hacen los niños.
acuerdese de mi sugerencia de scanear lo que hacen, claro, cuando los recursos lo permitan, hay que ser paciente, no pierda los animos ni deje de escribir.
grandes abrazos y exitos.